poli  Los pasados días 24 y 25 de junio pude asistir con un grupo de amigos y por segundo año consecutivo a la nueva edición del Polifonik Sound, el festival de música independiente que se celebra en Barbastro (Huesca), y que ya se ha convertido en uno de los eventos musicales más importantes celebrados en Aragón.

Como prueba de ello, solo hace falta echar un vistazo al cartel de este año y ver cómo algunos de los grupos más importantes del panorama independiente español estaban citados, así como otros grupos de no tanto renombre, pero de igual calidad. Izal, L.A. o Miss Caffeina encabezaban este cartel, junto a la banda irlandesa Delorentos. Belize, Grises, MUCHO, Egon Soda, Cycle o Sexy Zebras eran otros de los grupos asistentes que, aunque no tan conocidos, sorprendieron e hicieron bailar a más de uno. El cartel lo completaban grupos como Rural Zombies, Los Bengala, My Expansive Awarenes, Pull my springs, Pianet, Mechanismo y Domador, y los dj’s que animaron los últimos momentos de la fiesta, Eme DJ y Elyella DJ’s.

Viernes, 24 de junio de 2016

El día de apertura del festival no pudimos asistir a los primeros conciertos, de grupos a los que no conocíamos mucho, aunque a mí me hubiera gustado poder ir a todos, ya que una de las cosas que más me gustan de los festivales es poder descubrir grupos que te sorprenden.

Sin embargo, uno de los grupos que más ganas tenía de poder ver en directo en este festival era Belize, que no actuaban hasta las 22:45, así que no llegamos al recinto hasta que en el escenario Huesca la magia de los festivales estaba actuando MUCHO. No pude disfrutarlo como me hubiera gustado porque, cuando llegamos, fuera estaba lloviendo, y el escenario Ambar, en el que tocaban Belize en unos minutos, estaba al aire libre. Por suerte, la lluvia paró justo a tiempo para que pudieran preparar su escenario, aunque con un poco de retraso, y yo pudiera bailar las últimas canciones de MUCHO.

Cuando los primeros sonidos de Belize comenzaban en el escenario Ambar, yo ya estaba, cerveza en mano, dispuesto a disfrutar de su envolvente directo en primera fila (cosa no muy difícil, debido a la poca aglomeración, puesto que muchos de los asistentes aprovecharon para cenar tranquilamente en ese momento).

Belize

Belize

Sus canciones Egos, Little Secrets, Saudade o Los ritmos de la ciudad convencieron a más de uno, y a mí me hicieron disfrutar en uno de los mejores ambientes creados en el festival. Por desgracia antes de que terminara ese concierto daba comienzo en el escenario principal la actuación del grupo más esperado de este Polifonik, Izal; así que los de Belize se quedaron actuando ante un grupo muy reducido, pero muy entregado, y nos agradecieron nuestra permanencia hasta la última canción.

Además, después pude saludar a los miembros del grupo y fueron realmente simpáticos. Estoy deseando poder volver a verles actuar en directo.

Durante el concierto de Izal, que, al contrario de la mayoría de asistentes, era el grupo que, al menos yo, menos ganas tenía de ver, aproveché para cenar, ya que todas las colas tanto de los puestos de comida como de las barras habían desaparecido mágicamente. Sí que pude ver un par de canciones de este grupo, al que también pude ver en Les Arts.

Después subía al escenario la banda irlandesa Delorentos, a la que nunca había escuchado, pero que demostraron saber conectar con el público como nadie, y consiguieron tener a los asistentes al pabellón coreando varias de sus canciones.
Pero el plato fuerte (para mí) de la noche venía con Grises. Y es que, si Belize me hicieron disfrutar con ese ambiente relajante e inspirador, Grises me hicieron saltar y desgañitarme como si no hubiera mañana. Había escuchado sus discos y me gustaban, y ya había leído varios comentarios que decían que en directo tenían una fuerza increíble. Pero la realidad superó todas mis expectativas, y disfruté, junto a todo el entregado público, de temazos como Animal, Parfait, Avestruz o Wendy. Grises son uno de esos grupos que hay que ver en directo.

La noche la cerró Eme DJ, que consiguió animar al público pese a algunos problemas de iluminación y sonido.

 

Sábado, 25 de junio de 2016

El cansancio se notaba desde el principio y, pese a nuestro esfuerzos por intentar asistir a todas las actuaciones del sábado (la Polifonik Sound DJ Party la dimos por perdida casi desde que nos despertamos), no pudimos llegar al recinto ferial hasta el momento en el que estaban sobre el escenario Los Bengala, dos chavales muy enérgicos que tienen temazos como Estoy jodidamente loco por tu amor.

Al terminar, en el escenario principal les llegó el turno a Egon Soda, uno de los conciertos que más ganas tenía de ver ya que era la primera vez que tenía ocasión de hacerlo. La banda de Ricky Falkner no defraudó y dio un concierto de máxima calidad, con canciones tanto de su último disco, Dadnos precipicios, como otras anteriores. El momento más especial del concierto fue cuando salieron al escenario Gonçal Planas de Mi capitán y Sergio y Álvaro de Miss Caffeina para cantar Reunión de pastores, ovejas muertas todos juntos. Una auténtica fiesta sobre el escenario.

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A los putos Sexy Zebras, que era el siguiente concierto en el escenario Ambar, los vimos tranquilamente mientras cenábamos. Ellos no estaban tranquilos, ni mucho menos.

Y por fin llegó el momento de L.A., otro grupo al que tenía muchas ganas de ver. Un concierto de lo más elegante, de lo más cañero, y de lo más completo. La banda de Lluis Albert Segura tocó canciones de todos sus discos, como Over and Over, In America, Love comes around con Lluis a la batería, o una preciosa versión en acústico de Stop the clocks. Es el tercer concierto de L.A. al que asisto y nunca había escuchado esta canción en directo, y es de mis favoritas ya que fue la primera canción que escuché de ellos.

El siguiente concierto era Miss Caffeina, que están inmersos en la gira de presentación de su último disco, Detroit. Canciones como Ácido, Oh Shana, Desierto o Mira cómo vuelo hicieron saltar a todo el pabellón. Hicieron también un salto al pasado en el que tocaron canciones de sus anteriores discos como Capitán, Modo avión, Venimos o Mi rutina preferida. Desde una primerísima fila pudimos disfrutar de sus grandes canciones y de su perfecto directo.

Nos perdimos Cycle, pero llegamos a tiempo para Elyella DJ’s. Él con su careta de mono, y Ella con una raya negra pintada en la cara, dieron una sesión con canciones de todo tipo con las que hicieron bailar a todo el mundo, tirando confetis en más de una ocasión, y lanzando pelotas hinchables al público. Sin duda consiguieron mantener el ánimo vivo hasta el momento del cierre del festival, y es que ¿qué mejor forma de cerrar el Polifonik Sound 2016 que con Deluxe y su Que no?

En conclusión, el Polifonik Sound cada vez se está asentando más como festival de referencia en Aragón y congregando a más seguidores fieles. Si bien hay algunos aspectos que no le hacen ser un festival perfecto (si es que existe alguno), como por ejemplo la poca oferta gastronómica, estoy seguro de que seguirán mejorando y creciendo, y no puedo esperar a descubrir lo que tienen preparado para la edición del 2017, año en el que celebrarán por todo lo alto su décimo aniversario. Y, por cierto, yo ya tengo mi entrada comprada para no perderme ninguno de los conciertos y poder revivir el maravilloso ambiente que se forma en Barbastro. Así que ya puedo decir con seguridad que nos vemos en el Polifonik Sound 2017.

 

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